
El último yanquee, de Arthur Miller (1915-2005) comienza con el encuentro de Leroy Hamilton, un carpintero, descendiente de Alexander Hamilton (uno de los Padres Fundadores de Estados Unidos), y John Frick, un hombre de negocios conservador, en la sala de espera de un hospital psiquiátrico estatal. Las esposas de ambos están internadas en este establecimiento, aunque eso es lo único que tienen en común. Los problemas mentales que padecen las mujeres están íntimamente ligados a sus respectivos matrimonios. Patricia Hamilton parece estar en vías de recuperarse, en tanto advierte que debe ser menos exigente en cuanto a sus expectativas de la vida, pero Karen Frick aún sufre de una gran falta de autoestima. Patricia y Leroy logran un punto de entendimiento, lo que permitirá que ella pueda retornar a su hogar, mientras los Frick son incapaces de comunicarse y Karen muestra pocos signos de recuperación.
En El último yankee el término yankee no es utilizado como “yanqui”, es decir, en forma peyorativa, sino que se refiere al WASP (white-anglosaxon-protestant), que habita en la zona de la Nueva Inglaterra o en la ciudad de Nueva York (EEUU) y que representa a un ser taciturno, introspectivo, de pocas palabras, que habla con indirectas y le cuesta enfrentar el futuro; vive en un pasado que fue glorioso y hoy le toca cada vez más compartir el poder con otras fuerzas dominantes en los Estados Unidos.
Laura Yusem dirige esta obra donde actúan Alejandro Awada, Aldo Barbero, Alicia Berdaxagar, Nya Quesada y Beatriz Spelzini. Teatro Regio, Av. Córdoba 6056. Entradas desde $8. Informes: 4772-3350 ■
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